miércoles, 30 de junio de 2010

EL YOGA Y LA DIETA

Suele decirse que “se cosecha lo que se siembra” y los yoguis dicen que “se piensa según lo que se come”. Por lo tanto, la dieta y el yoga van de la mano.
Cualquier estudiante de yoga o cualquier otro aspirante espiritual sabe que el observar una dieta pura es requisito imprescindible para el desarrollo del cuerpo y de la mente. Y para la iluminación del sí-mismo.
Todos los resultados de las acciones dependen de las causas mismas. Si la causa es recta, lo que de ella resulte será por fuerza recto. Así pues, el carácter de las personas está determinado por los alimentos que come y por el modo en que come.
En todos los textos yóguicos dirigidos al practicante de yoga se enfatiza la importancia de ingerir comida pura. Ni la salud física ni la quietud mental podrán conseguirse si se ingieren alimentos excitantes o dañinos o carne. El yoga enseña que el principio fundamental es ingerir alimentos, no para la placentera satisfacción de los sentidos sino para nutrir al alma que existe en nuestro interior. La comida debe adecuarse a lo que es natural para el ser humano.


Alimentarse de animales perturba la armonía del bienestar total del individuo; cualquier perturbación derivada de la ingesta de alimentos inadecuados tiene una reacción que afecta a la capacidad de pensar y crea confusión y pensamientos ilusorios, lo cual genera en el cuerpo y en la mente un desasosiego que obstaculiza el progreso espiritual. El yoga tiene como meta disciplinar el cuerpo y la mente. Atendiendo a las características naturales de nuestros dientes e intestinos, el ser humano es herbívoro y frugívoro, y eso significa que cualquier otro alimento es contrario a la ley de la naturaleza. La salud física depende de los alimentos que ingerimos, y si no ponemos consciencia ni cuidado en cuanto a la nutrición del cuerpo, lo que hacemos es empobrecer el organismo entero.
Mediante la práctica continuada del yoga se refinan los instintos y gradualmente el individuo va ascendiendo a un conocimiento más elevado. Si, en su ignorancia consideraba que los alimentos animales eran imprescindibles para la fortaleza del cuerpo, a través de la práctica yóguica empezará a darse cuenta de que se trataba de una ilusión, de un engaño y por tanto, y por tanto no volverá a plantearse la posibilidad de consumir carne o alimentos que no sean de origen vegetal.
Uno de los principios esenciales de todos los caminos es que la dieta vegetariana mantiene la mente limpia y pura.
La práctica del yoga es un sistema sin rival para la prevención de enfermedades. El yoga es casi tan antiguo como la civilización, y sin embargo encaja perfectamente en esta época moderna como ayuda para conservar y sustentar una buena salud, absolutamente necesaria tanto para el disfrute de la vida como para la emancipación. Es ya un hecho demostrado que la alimentación desempeña un papel primordial en la prevención de enfermedades y en la curación de dolencias.


En la actualidad algunas de las personas que practican con sinceridad una disciplina espiritual, desgraciadamente no se atreven a pensar en el perfeccionamiento de sus cuerpos, por miedo a convertirse en personas vanas, preocupadas por su físico. El cuerpo es el templo del alma, un instrumento cuyo fin es acercarnos a la meta de la realización. No se trata de que quien busca la verdad haya de descuidar el cuerpo. Permitidme, por tanto, aseguraros a quienes sois sinceros/as practicantes que perfeccionar el cuerpo mediante una alimentación pura y la observación de los principios “del recto vivir” es absolutamente esencial. Asimismo, es altamente beneficioso a todos los niveles para quienes practican una alimentación pura, el practicar los ocho aspectos del yoga de Patañjali.
Es fácil olvidarse del cuerpo cuando éste se halla en perfecto estado. Es cuando aparecen la enfermedad, el dolor, o las molestias cuando el cuerpo se convierte en una preocupación y esto entorpece el progreso espiritual. Aunque el sabio Patañjali nada explica directamente acerca de la comida, creo que implícitamente se refiere a ella cuando habla de sus arquetipos de yama y niyama. La no-violencia, el no matar, no robar, la veracidad, la continencia, y la ausencia de codicia, la limpieza, las oraciones, el contento, la perseverancia en la práctica, la generosidad y la total entrega a la voluntad de Dios son la esencia de las cualidades virtuosas individuales. Éstas conforman los valores del estudiante de yoga.


Todo el mundo quiere paz. El cuerpo es como una nación. El agresor se aprovecha de la debilidad de una nación para anexionársela. De la misma manera, nuestras enfermedades atacan nuestro organismo y crean infelicidad y desdicha en lugar de felicidad, paz y amor.
Para escalar el “Everest de la bienaventuranza”, yoga y vegetarianismo marchan juntos, como las dos alas de un ave que vuela cada vez más alto para dar prueba de su fuerza y de su bienaventuranza.

BKS Iyengar: Astadala yogamala III.

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viernes, 11 de junio de 2010

DESENGANCHARSE DEL AZÚCAR CON DULCES SANOS

Según la medicina oriental, el sabor dulce está compuesto de elemento tierra más elemento agua. Al participar de los dos elementos es un gran tónico de la energía y de la sustancia, esto es, de los tejidos, a la vez que ayuda a hidratar y a lubricar el organismo. El dulce debe ser el sabor predominante en nuestra dieta. Sin embargo, no todos los alimentos de sabor dulce producen el mismo efecto ni sirven por igual para conformar una dieta saludable.


Existen tres tipos de dulce:
1. el lleno, fortalecedor y tonificante, que se encuentra en los cereales, las verduras, los frutos secos, las semillas y las legumbres en forma de carbohidratos complejos.
2. el vacío, de propiedades refrescantes, que se encuentra en las frutas y que, más que fortalecer, limpia y drena.
3. el químico, que se encuentra en el azúcar blanco, moreno, de caña, en el chocolate, la miel y la fructosa, la sacarina, el aspartamo, el sorbitol, etc, que justamente tiene el efecto contrario al del sabor dulce lleno: es acidificante, anti-tonificante y consume las reservas de minerales y las estructuras internas del organismo. Los azúcares blanco, marrón oscuro y crudo, pasan por el mismo proceso de refinado. En el caso del azúcar moreno se añade melaza al azúcar refinado. “El azúcar marrón no es más que azúcar blanco enmascarado”. En ciertos casos agregan un 5 por ciento de melaza, en otros un 12 por ciento de melaza y al marrón oscuro un 13 por ciento.

Como el dulce produce sensación de auto-suficiencia, si se toma mucho dulce, lo que se consigue es evadirse o desconectarse. Prueba de ello es que mucha gente recurre al chocolate u otros productos de naturaleza muy yin (expansiva) cuando tiene algún disgusto afectivo. No es bueno, por tanto, abusar del dulce químico cuando hay que comunicarse con el exterior y se requiere un estado de concentración.

Primeros pasos…
El primer paso básico para equilibrar el nivel de azúcar en la sangre y crear una energía estable es eliminar de nuestra alimentación los productos refinados, sustituyéndolos por cereales integrales. La cantidad adecuada de cereales integrales bien masticados en todas nuestras comidas diarias contribuye a reducir notablemente las apetencias por los dulces ya que equilibran el bazo-páncreas.

Para desterrar el azúcar, el truco extra más útil que puedo dar es dejar de tomar al mismo tiempo carne. Descubriréis muy pronto lo que saben los orientales desde tiempos inmemoriales. La carne (que es yang) causa un poderoso antojo en su organismo para ser equilibrada por su opuesto — algo muy dulce, y yin, como fruta o azúcar.
Al cambiar la carne por pescado y por otras proteínas vegetales (legumbres, tofu, seitán, tempeh…) y al tomar carbohidratos complejos (cereales integrales como el arroz, cebada, mijo, avena, quinoa…) se reduce el deseo de un dulce al final de la comida, y facilita decidirse por una fruta natural o por descartar el postre. Cuanto más se utilizan las proteínas vegetales en lugar de las animales, más fácil resulta olvidarse del azúcar, pasteles, y cosas por el estilo.

“Si bastantes de nosotros/as dejamos de comprar basura (incluso la mejor basura) los fabricantes de alimentos escucharán”.

Librarse del hábito en familia:
Si vives solo/a, basta con sacar de la despensa todo lo que no quieras consumir y no volver a comprarlo.
Si no vives solo/a, desterrar el hábito del azúcar puede ser una odisea.
Los niños/as pequeños/as pueden ser los y las mejores cobayo/as. Los resultados con niños son a menudo tan espectaculares que proporcionan motivación y ejemplo para los mayores.

Si tu niño/a está acostumbrado/a a cierto grado de azúcar (por ejemplo, el que se encuentra ya en los alimentos preparados para bebés, refrescos, postres o comidas de fiesta), no haga nada drástico al principio. Cuando tire el azúcar destinado a los adultos, guarde la comida del bebé. Anota cuidadosamente el comportamiento del niño/a. ¿Está tu bebé irascible cuando se despierta? ¿Feliz cuando juega? Vigila su actividad, cambios de humor y sus actitudes. Observa al niño como un guardián durante tres o cinco días, mientras la dieta es azucarada (esto significa azúcar en los alimentos preparados para bebés, cereales, verduras, refrescos, jugos, postres y helado). Luego invierte totalmente las cosas. Corta con todos los dulces. Elimina de su dieta todo lo que contenga azúcar. Ofrécele manzanas, peras, nueces, pasas, y jugos en cuyo rótulo diga sin azúcar.


Si tus hijos son mayores, el cambio puede ser un problema. En muchos casos, debe ir eliminándose el azúcar lenta y cuidadosamente. Ofréceles zumo de manzana solo en lugar de cola o refrescos. Si se enfada, no insistas. Hazles pastelitos con melaza y ofréceles todo lo que quieran de postres caseros — los cuales clamarán detestar —. Compra helado hecho con melaza en lugar del tipo con mucha azúcar. Consigue que los niños/as lo prueben dejando que las chicas se preocupen por su cutis o sus dolores menstruales lo suficiente como para probar los resultados de pastelitos y tartas sin azúcar, que ellas mismas pueden ayudar a preparar. Si tus hijos tienen diecisiete o más años de edad, las cosas quizá pueden ser totalmente diferentes. Muchos adolescentes contemporáneos están más interesados por los alimentos naturales y conocen más sobre el tema que sus padres.

He estado llevando a cabo un estudio: toda mujer joven adicta al azúcar que conozco ha confesado lo mismo: no sabe — y nunca ha sabido lo que es tener una menstruación normal, sin dolores. Lo que tiene son calambres y mucho malestar. No es extraño que la publicidad televisiva muestre a las madres introduciendo a sus hijas adolescentes a las maravillas de las drogas contra el dolor para esos días muy especiales de malestar femenino.
En la mujer, el azúcar causa dolores durante la menstruación.

El énfasis de los programas de salud pública debería desplazarse de la detección de las enfermedades producidas por el azúcar a la nutrición preventiva — principalmente la substitución de los carbohidratos refinados por los naturales.

Una alimentación preventiva podría también incluir, temporalmente, el teóricamente incorrecto uso de edulcorantes artificiales que los autores de Diabetes, Trombosis Coronaria, y Enfermedad de la Sacarina comparan al uso de la píldora anticonceptiva como “indeseable, pero a menudo inevitable”.
El problema con todos los edulcorantes sintéticos, aparte de su peligro potencial para nuestra salud, es que cuanto más tiempo dependamos de ellos, más difícil resulta apreciar el sabor dulce de los alimentos naturales. La dependencia de los edulcorantes sintéticos, lo mismo que la adicción al azúcar, adormece nuestro sentido del gusto hasta el punto que casi desaparece.
Las herboristerías venden melaza de cereales (de arroz, cebada, trigo, maíz y cebada…) y recomiendan que se sustituya el azúcar de las recetas por melaza de arroz o de cebada. Algunas venden melaza de algarrobo, jarabe de algarrobo, concentrado de manzana…Éstas pueden ser buenas opciones para sustituir edulcorantes nocivos.



REMEDIOS CASEROS
Si sientes tremendos deseos de dulce, toma:

Zumo de manzana con kuzu


• 1 bol de zumo de manzana
• 1c.c de kuzu

Diluir el kuzu en un poco de agua a temperatura ambiente y añadirlo en una cacerola al zumo de manzana. Cocinar removiendo constantemente hasta que la mezcla se aclare y se espese sin que llegue a hervir.
Se puede tomar a tacitas pequeñas no más de 2 veces al día.

Jugo de verduras dulces
• 1 taza de cebolla cortada a láminas
• 1 taza de calabaza cortada a cubos
• 1 taza de zanahoria cortada a cubos
• 1 taza de col cortada a ½ lunas
• 8 tazas de agua

Poner a hervir las verduras en el agua durante 20mn sin tapar.
Apagar el fuego y colarlas.
Tomar el caldo a modo de té varias veces al día.
Con las verduras se puede hacer compota de verduras dulces.


PLATOS DULCES QUE PODEMOS INCLUIR EN NUESTRO MENÚ

Mantequilla de zanahorias:



Cortad 2kg de zanahorias a cubos o a rodajas y salteadlas en un poco de aceite e sésamo con una pizca de sal. Recubridlas con agua y cocinadlas durante 2 ó 3 horas, hasta que el agua se evapore y las zanahorias queden muuuuuy dulces.
Una delicia…

Mantequilla de cebolla:


Cortad 6 ó 7 cebollas medianas a medias lunas y salteadlas en un poco de aceite de sésamo con una pizca de sal, hasta que queden traslúcidas y el olor a picante se haya ido. Cubrid a mitad con agua y cocinadlo unas 3 horas a fuego lento, hasta que queden muy melosas.
Además de aportar dulzor a nuestros platos, éste es un remedio muy útil para eliminar mucosidad interna.

Rollitos de col de paperina (variedad de col rizada dulce) con aliño de miso blanco:


• 4 hojas enteras de col de paperina
• 1 zanahoria cortada a tiras a lo largo
• 1 puerro cortado en rodajas largas

Poner en una cacerola agua con una pizquita de sal, cuando hierva, sumergir por separado las hojas y hervir 30 segundos, los puerros (2mn) y las zanahorias ( han de quedar crujientes).
Cortar los puerros a tiras y enrollarlos junto con la zanahoria en las hojas de col.

Aliño: 1 cucharadita de miso blanco, agua, aceite de oliva, concentrado de manzana, ralladura de naranja.

Nishime:
Es un método de cocción con poco agua (y una manera de cortar las verduras) que da dulzor a las verduras y crea una energía tranquila.


Colocar en una olla con doble fondo y tapa pesada una tira de alga kombu cortada a trozos y previamente remojada unos 7mn. Cubrir el fondo de la olla con un poco de agua. Cortar diferentes verduras redondas y raíces a trozos grandes (5cm) según el método rodado y disponerlas por capas sobre el alga. Añadir una pizca de sal y llevar el agua a ebullición, tapar, reducir el fuego al mínimo y cocinar 20mn. Al final, destapar y cocinar 2mn más sin tapa.
Sugerencias: - kombu + cebolla + zanahoria
- kombu + col rizada + nabo
- kombu + daikon + seta shiitake
- kombu + cebolla + calabaza
- kombu + chirivía + zanahoria

Estofado de raíces

Colocar en una olla por capas:
- alga kombu, zanahoria, chirivía, nabos, una ramita de canela
Saltear las raíces con un poco de aceite de sésamo.
Añadir agua hasta cubrir la mitad de las verduras, llevar a ebullición, bajar el fuego y cocinar tapado durante 30mn.


POSTRES

Pastel de cus-cus con manzanas



• 4 manzanas
• 3 tazones de zumo de manzana
• 2 tazones de cus-cus integral
• ½ tazón de pasas de Corinto
• una pizca de sal marina
• ralladura de ½ limón
• una pizca de canela en polvo (opcional)
• aceite de sésamo o de maíz

Lavar, pelar, limpiar de pepitas y cortar las manzanas.
Hervirlas con el zumo, ralladura de limón, pasas, canela y sal unos 20mn a fuego lento.
Añadir el cus-cus y mezclarlo con la compota. Apagar el fuego y tapar 10mn para que se hinche.
Colocar el preparado en un molde y dejar que se enfríe. Si se desea, se podrá hornear unos minutos para que quede más compacto y seco (entonces, untar el molde con aceite para que no se pegue).
Al desmoldar se puede adornar con compota o trozos de fruta.
Se puede sustituir el cus- cus por mijo.

Gelatina de café de cereales

Hacer café de cereales (yannoh), colarlo en otra cacerola y añadir copos de agar-agar y un poco de leche de arroz. Remover hasta que los copos se hayan disuelto, verter en un molde y dejar enfriar hasta que cuaje.
Este postre es un buen sustituto de la fruta si no podemos comerla en exceso.
Es refrescante, ideal para el verano

Bolitas de zanahoria



• 6 zanahorias ralladas
• 1 bol de zumo de manzana
• coco rallado
• una pizca de sal marina

Hervir las zanahorias en el zumo de manzana con la sal hasta que éste se evapore. Dejar enfriar y hacer bolitas. Rebozarlas en coco rallado.

Crema de castañas a la naranja:
Para 4-6 pers.
Remojo: 3-6h.

2 tazas de castañas pilongas
1 pellizco de sal marina
2 cuch. Soperas de confitura de naranja sin azúcar
1 pellizco de canela

1- lavar y poner a remojo las castañas cubiertas de agua (2 tazas y ½) durante 3-6 horas.
2- Poner las castañas en una olla a presión con el agua de remojo colando el agua.
3- Cocer a presión 45mn y triturar con el agua con la minipimer..
4- Disolver en una cacerola la confitura, ¼ de taza de agua y la canela. Mezclar con la crema de castañas. Hervir a fuego lento 5mn.
5- Servir frío.

Gelatina de avellanas con albaricoques secos:
8 pers.


1 taza de albaricoques secos biológicos.
2 Pellizcos de sal marina
4 cuch soperas de agar-agar en polvo
2 cuch soperas de melaza de maíz
3 cuch soperas de puré de almendras o avellanas

1- lavar los orejones y picarlos gruesos
2- ponerlos con 1/2 taza de agua con un pellizco de sal a hervir en una cacerola durante 20mn. Los orejones han de quedar tiernos y el agua evaporada.
3- Poner 3 tazas de agua, el agar-agar, un pellizco de sal y la melaza en una cacerola y hervir 1mn revolviendo para disolver el agar.
4- Utilizar un poco de este líquido para disolver el puré de avellanas y mezclar con los orejones.
5- Pasar un molde por agua fría y verter el contenido. Dejar que cuaje. Enfriar y desmoldar.

Bolas de arroz hinchado al caramelo:
10 bolas

Pastel de polenta con melocotones:
9-10 personas 


- 5 melocotones
- 1 bol de malta de maíz + 4 cuch soperas (para decoración)
- ½ cuch café de sal marina
- 2 boles de sémola de maíz precocida
- 1 cuch café de aceite de maíz

1- poner la malta, sal y 2 boles de agua en una cacerola. Calentar durante 1 mn para disolver la malta y apartar del fuego.
2- Verter la sémola en el líquido, removiendo para que no queden grumos, cocer removiendo 3-5mn hasta que se espese.
3- Untar el molde con el aceite de maíz, verter la sémola antes de que se enfríe, alisando la parte superior.
4- Pelar los melocotones, quitar el hueso, cortarlos en 2 y colocarlos sobre la sémola. Cocer al horno durante 30-40mn, añadir las 4 cucharas de melaza sobre los melocotones y dorar 4-5mn.
5- Dejar que la pasta se enfríe antes de cortar.


Artículo escrito por Agnès Pérez (http://www.agnesmacrobiotica.blogspot.com/)
Bibliografía consultada:
"El poder curativo de los alimentos" de Anne marie COLBIN
"Nutrición energética y salud" de JORGE PEREZ CALVO
"SUGAR BLUES" de WILLIAM DUFTY
"COMER BIEN, COMER SANO" de Dianne y Gerard CAZALS


Licencia Creative Commons
DESENGANCHARSE DEL AZUCAR CON DULCES SANOS por AGNES EMMANUELLE PEREZ se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.
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viernes, 4 de junio de 2010

EL AZÚCAR Y LA MENTE


El engaño:
Utilizar el término carbohidrato para describir al azúcar es expresamente engañoso. Desde que se empezaron a obligar rótulos en los paquetes y latas de alimentos con sus propiedades nutricionales, la palabra carbohidrato abarca tanto el azúcar refinado como otros carbohidratos integrales.
El motivo del rótulo es ocultar al desprevenido cliente el contenido de azúcar. Los químicos agregan confusión usando la palabra azúcar para describir un grupo entero de sustancias que son similares pero no idénticas.

La glucosa es un azúcar que se encuentra generalmente con otros azúcares, en frutas y verduras. Es un material clave en el metabolismo de todas las plantas y animales. Muchos de nuestros alimentos principales se convierten en glucosa en nuestros cuerpos. La glucosa está siempre presente en nuestro flujo sanguíneo, y a menudo se la llama azúcar sanguínea.
La fructosa es el azúcar de las frutas.
La maltosa es el azúcar de la malta. La lactosa es el azúcar de la leche.
La sacarosa es azúcar refinada de caña de azúcar o remolacha.


La glucosa ha sido siempre un elemento esencial en la sangre humana. Pero la dependencia de la sacarosa es algo nuevo en la historia del animal humano. Usar el término azúcar para describir dos sustancias que están lejos de ser idénticas, con diferentes estructuras químicas y que afectan al cuerpo de formas profundamente distintas, sólo causa confusión. Facilita los teje-manejes de los azucareros que nos dicen lo importante que es el azúcar como componente esencial del cuerpo humano, y cómo se oxida para producir energía, cómo es metabolizada para producir calor, etcétera. Están hablando de la glucosa, por supuesto, que nuestro propio cuerpo fabrica. Sin embargo, a uno/a se le hace creer que los azucareros están hablando de la sacarosa que ellos fabrican en sus refinerías. Cuando la palabra azúcar puede significar tanto la glucosa en su sangre como la sacarosa de la Coca-Cola, eso es sensacional para los promotores del azúcar, pero desastroso para la humanidad.
Han embaucado a la gente haciéndole considerar su cuerpo como una cuenta bancaria. Si las personas sospechan tener insuficiente azúcar en la sangre están programadas para hacer funcionar la máquina expendedora de caramelos y refrescos, ya que estos productos hacen subir la tasa de azúcar en la sangre. Pero esto es lo peor que puede hacerse. Una tasa baja de glucosa sanguínea significa que la persona es adicta a la sacarosa (ver artículo sobre hipoglucemia: http:///). Los que eliminan esa adicción a la sacarosa descubren que su tasa de glucosa sanguínea vuelve a normal y se mantiene normal.


Un producto como la Coca-Cola, que contiene venenos conocidos y destruye los dientes y el estómago, tiene una de las campañas publicitarias más magníficas en la historia de Occidente.
Es realmente fantástico: esta increíble cantidad de dinero creando una ilusión, la ilusión de que “Coke es lo real”. Ahora los ejecutivos de Coca-Cola han aprendido, por medio de una exhaustiva investigación, que la juventud está buscando lo real y significativo en este mundo de plástico e hipócrita, y un inteligente ejecutivo de publicidad tiene la brillante idea de que es la Coca-Cola. Sí señor, Coca es lo real, y esto se cuela en las mentes del 97 por ciento de los jóvenes entre la edad de seis y 19 años hasta que sus dientes se pudren como los de sus padres.

No hay nada sincero en la publicidad. Imaginemos a un niño con la cara llena de granos, diciendo frente a la cámara lo limpia que era su piel antes de empezar a beber Coca-Cola; y aunque sabe que entorpece su vida social, no puede dejar de tomar ese mejunje. Esta sería una publicidad verdadera, O imaginemos a una niña con una lata de naranjada fabricada en New Jersey, diciéndonos que esto es naranja debido al colorante. La razón de que sea malo es que los sabores artificiales están fabricados con alquitrán de carbón y’ la razón por la cual queremos que Vd. lo pruebe es porque queremos ganar dinero. Si la publicidad dijese la verdad, sería el fin para las tres grandes multinacionales, 500 revistas, varios miles de periódicos, y decenas de miles de negocios. Por lo tanto, nunca habrá una publicidad sincera.



Efectos mentales de la ingesta de azúcar:
La medicina oriental tradicional ha insistido siempre en afirmar que mente y cuerpo no es una dualidad. Lo que llamamos enfermedades y males son simplemente síntomas de que todo el cuerpo está desequilibrado. Para hacer integrar de nuevo a una persona, sólo tiene que comer alimentos integrales y naturales.

Sagen lshitsuka, popular médico anti-médico japonés (era llamado de esta forma por su insistencia en cortar con los métodos tradicionales a pesar de la adopción en el Japón de muchas prácticas de la ciencia y medicina occidental desde el siglo XIX), enseñaba a sus discípulos/as que lo que Occidente llamaba enfermedades mentales podía curarse con una dieta adecuada.


“Así como el cáncer es la enfermedad extremo Yin en gente de constitución fuerte, la esquizofrenia es la enfermedad del extremo Yin en gente de constitución débil’ escribió Nyoiti Sakurazawa (sucesor de Ishitsuka), quien daba conferencias, escribía y enseñaba en Europa y América desde la década de 1920 hasta su muerte en 1966.

Como con la acupuntura, la medicina oriental todo lo basa en el principio unificador de Yin/Yang. El azúcar es el alimento del extremo Yin, mientras que la carne cruda es el alimento del extremo Yang. Un exceso de azúcar Yin produce enfermedades del extremo Yin como el cáncer y lo que nosotros llamamos esquizofrenia.

Por otro lado, en su obra Psiquiatría Ortomolecular, el doctor Pauling escribe:

“El funcionamiento del cerebro y del tejido nervioso es sensiblemente más dependiente de la tasa de reacciones químicas que el funcionamiento de otros órganos y tejidos. Creo que las enfermedades mentales están causadas en su mayor parte por tasas de reacciones anormales, determinadas por la constitución genética y la dieta, y por concentraciones moleculares anormales de sustancias esenciales . . . La selección alimentaria y farmacéutica en un mundo que está sufriendo un rápido cambio científico y tecnológico puede a menudo distar mucho de lo mejor”.

La investigación clínica en niños/as hiperactivos/as y psicóticos/as, y en otros/as con lesiones cerebrales e inhabilidad para aprender, indica: Una familia cuyo historial de diabetes es anormalmente elevado (significando que tanto padres-madres y abuelos/as no pueden soportar el azúcar); una alta incidencia de baja glucosa sanguínea o hipoglucemia funcional en los mismos/as niños/as, indicando que sus sistemas no pueden procesar el azúcar; y una dependencia por un alto nivel de azúcar en las dietas de los y las propios/as niños/as que no pueden asimilar.
Los estudios del historial diario de los y las pacientes diagnosticados/as como esquizofrénicos/as revelan que la dieta por ellos/as elegida es rica en dulces, azúcar, pasteles, café, bebidas cafeínadas y comidas preparadas con azúcar. Estos alimentos que estimulan la adrenalina, deben ser eliminados o severamente restringidos 1.

(Nota 1: A.Cott “Orthomolecular Approach to the Treatment of Learning Disabilities” (Enfoque ortomolecular al tratamiento de la incapacidad del educando) sinopsis del artículo reproducido por el Instituto Hexley para la Investigación Biosocial, Nueva York).


El azúcar refinado es mortal para el ser humano porque proporciona sólo lo que los especialistas en nutrición describen como calorías vacías o desnudas. Además, el azúcar es peor que nada, porque drena y extrae las preciosas vitaminas y minerales del cuerpo por las demandas que su digestión, desintoxicación y metabolismo producen sobre todo el organismo.

Para nuestro cuerpo el equilibrio es tan esencial que tenemos muchas formas de contrarrestar el shock brusco de una gran ingestión de azúcar. Los minerales como el sodio (de la sal), potasio y magnesio (de las verduras) y calcio (de los huesos) son movilizados y usados en una transmutación química; se producen ácidos neutros que tratan de restablecer el factor de equilibrio ácido-alcalino de la sangre a un estado más normal.

Si se consume azúcar todos los días, se produce continuamente una condición excesivamente ácida en el cuerpo, y se necesitan cada vez más minerales de lo profundo del cuerpo para tratar de rectificar el desequilibrio. Finalmente, con objeto de proteger la sangre, el organismo extrae tanto calcio de los huesos y dientes, que éstos empiezan a cariarse sobreviniendo al final una debilidad general.

A la larga, todo exceso de azúcar afecta a todos los órganos del cuerpo. Al principio se almacena en el hígado en forma de glucosa (glicógeno). Puesto que la capacidad del hígado es limitada, un consumo diario de azúcar refinado (más la cantidad necesaria de azúcar natural) hace que el hígado pronto se hinche como un globo. Cuando el hígado está abarrotado hasta su capacidad máxima, el exceso de glucógeno retorna a la sangre en forma de ácidos grasos. Estos son transportados a todas las partes del cuerpo y almacenados en las áreas menos activas: el vientre, las nalgas, las mamas y los muslos.

Cuando estas áreas relativamente inofensivas están repletas, los ácidos grasos se distribuyen entonces entre los órganos activos, como el corazón y los riñones. Estos órganos empiezan a disminuir su función; finalmente, sus tejidos degeneran y se convierten en grasas. El cuerpo entero queda afectado con su capacidad reducida, creando una presión sanguínea anormal. El azúcar refinado carece de minerales naturales (los cuales, sin embargo, se encuentran en la remolacha y en la caña de azúcar). Nuestro sistema nervioso parasimpático queda afectado; y los órganos que éste gobierna, como el cerebelo, se vuelven inactivos o se paralizan. (Raramente se piensa que la función del cerebro es tan biológica como la digestión). Los sistemas circulatorio y linfático son invadidos, y la calidad de los glóbulos rojos empieza a cambiar. Aparece una formación excesiva de glóbulos blancos y disminuye la creación de los tejidos.

La tolerancia y poder inmunizante de nuestro cuerpo se van limitando, impidiéndonos reaccionar efectivamente ante los ataques extremos, sean estos el frío, calor, mosquitos o microbios. Un exceso de azúcar tiene un fuerte efecto adverso sobre el funcionamiento cerebral; la clave para un funcionamiento ordenado del cerebro es el ácido glutámico, un compuesto vital que se encuentra en muchas verduras. Las vitaminas B tienen un papel muy importante en la división del ácido glutámico en compuestos antagónico-complementarios que producen una orden de proceder o de controlar en el cerebro. Las vitaminas B son también producidas por bacterias simbióticas en nuestros intestinos. Cuando se toma azúcar refinada cada día, estas bacterias se marchitan y mueren, y disminuye mucho nuestra reserva de vitamina B. Un exceso de azúcar causa adormecimiento, haciéndonos perder nuestra capacidad para calcular y memorizar.



Información extraída de "Sugar blues" de William Dufty.

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