martes, 29 de abril de 2014

¿Quieres embarazarte y no puedes? Quizá sea por alguno de estos 5 motivos:

Los problemas de infertilidad se presentan con mayor frecuencia cuando inciden diversos factores: la edad, enfermedades, estilos de vida, bloqueos emocionales y hasta momentos estresantes. La alimentación juega un papel primordial en la calidad del semen y la fuerza vital del padre/madre en potencia.

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Cerca del 20% de las parejas en el mundo viven problemas para conseguir un embarazo, lo cual puede desencadenar sensaciones de preocupación y ansiedad al no lograr este objetivo. 

De acuerdo con Jena Pincott, famosa escritora en temas de medicina, a parte de la alimentación, hay cinco posibles causas de infertilidad en una pareja:
-       Tienes un tipo de sangre universal. El 40% de la población mundial tiene un tipo de sangre O, y muchos no tienen dificultades para concebir. No obstante, un estudio de la Universidad de Yale explica que las mujeres de 30 años, quienes cuentan con este tipo de sangre, tienden a tener un perfil hormonal similar al de personas de edad más avanzada. Esto se debe a que disminuye sus respectivas reservas de huevos. Lubna Pal, investigadora de endocrinología, explica que: “El tipo de sangre sirve como alerta, ya que no es un factor de riesgo.” Razón por la cual, aconseja que buscar información relacionada con estilos de vida que puedan reducir la fertilidad; por ejemplo, la influencia de fumar en nuestro cuerpo.
-       Existe un posible daño en el esperma de él. Las pruebas de fertilidad señalan la presencia de espermas, su volumen y concentración, su movilidad y morfología; sin embargo, de acuerdo con la profesora de medicina reproductiva de la Universidad Belfast, Sheena Lewis, estas pruebas no detectan el daño que pueda tener el ADN del esperma. En ese caso, consulta con tu doctor acerca de esta prueba y sus posibles soluciones.
-       Tienes un bajo nivel en las hormonas que se alimentan de la luz del sol. De acuerdo con la Universidad de Graz, Austria, cuando el cuerpo no recibe dosis de luz solar, reciente una deficiencia de la vitamina D; por consiguiente, los estudios sugieren su influencia en el efecto de infertilidad al incrementar los niveles de FSH. De acuerdo con el Comité de Guía de Prácticas Endócrinas, se recomienda diario tomar pequeñas dosis de luz solar (que no supere los 2 000 rayos ultravioleta).

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-       Tiendes a tomar una botella de agua, la cual tiene el número 3, 6 ó 7. Estos productos contienen el aditivo Bisferol-A (BPA), el cual se relacionó con la incidencia de enfermedades como diabetes, obesidad, problemas en el desarrollo de órganos en los fetos, infertilidad, entre otros. Lo mejor que se puede hacer es utilizar alternativas de botellas de plástico u otros artículos que contengan ese aditivo. 
-       La contaminación puede influir en nuestros niveles hormonales. Químicos como los bifenilos policlorados pueden afectar la salud de nuestros cuerpos. De acuerdo con Germaine Louis Buck, del Instituto Nacional de la Salud Infantil y el Desarrollo Humano, el 20% de las parejas que intentan concebir y han estado bajo un proceso de pruebas médicas, cuentan con altos niveles de químicos nocivos. Estos contaminantes se encuentran en todos lados, en especial en la grasa animal, donde las toxinas pueden acumularse. 

Fuente: http://www.mamanatural.com.mx


viernes, 25 de abril de 2014

Primeros pasos hacia la alimentación macrobiótica.



Tanto si has oído hablar de la macrobiótica como si ya te has decidido a experimentarla haciendo cambios en tus hábitos de vida y en tu alimentación, es interesante que te plantees la manera en que quieres y puedes hacer los cambios necesarios para reajustar tu dieta y dejar atrás esos hábitos que sientes que te están limitando o incluso dañando.

Existen dos posibles opciones para dar los primeros pasos:

-          Cambiar de manera gradual y poco a poco.

-          Decir: ¡Stop! Y cambiar de manera drástica.  

En cualquier caso, es importante dedicarse a estudiar tanto las bases filosóficas (el orden del Universo, el Principio único, las 5 transformaciones, algo de nutrición desde el punto de vista bioquímico, etc.) como practicar en la cocina, convirtiéndola en el templo de la casa donde un@ entrega una energía que a muy corto plazo le revertirá en cambios tanto fisiológicos como mentales que intencionadamente o no, extenderá a su entorno.

Algunas personas que intentan cambiar radicalmente su alimentación hacia la macrobiótica pueden sentir que ésta no es adecuada para ellas y abandonan al cierto tiempo de practicar de manera rígida el estándar recomendado.  Las pautas a continuación son de ayuda para un inicio efectuando una transición más gradual que en muchos casos será más duradera.

1-      Reduce tu consumo de carne y productos cárnicos. Empieza por eliminar la carne roja y reduce la frecuencia semanal o mensual, si ya no la tomas semanalmente, de las ingestas de carne. De este modo, tus sistemas corporales y energéticos se ajustarán más suavemente al cambio. Sustituye el pollo, pavo y otras carnes blancas por pescado. Toma más legumbres.

2-      Reduce el consumo de hidratos de carbono refinados como los productos elaborados con harina blanca (pan, bollería, galletas…) y sobretodo sustituye el azúcar por endulzantes naturales como melazas de cereales, zumo concentrado de manzana, fruta seca...

3-      Elige productos de panadería integrales de los buenos (hechos con harinas ecológicas de buena calidad que no se han congelado, con levadura madre y no con mezclas de harinas reforzadas como los que venden en los supermercados).

4-      Reduce el consumo de lácteos, sustituyéndolos por  bebidas vegetales (leches vegetales: de arroz, avena, kamut, almendra, etc.), mayonesa de tofu o de soja, cremas para untar elaboradas con mantequillas de frutos secos y aprende a elaborar platos que emocionalmente te aportarán la misma energía que los lácteos como natillas veganas, quiche de tofu o queso vegetal, yogures de frutos secos…

5-      Cambia los cereales azucarados del desayuno por un buen muesli sin azúcar, naturalmente dulce a base de fruta seca como pasas, orejones, ciruelas pasas…

6-      Sustituye los bocatas por tentempiés hechos en casa que te aporten energía estable (sustituye el bocata de pan blanco por una torta de avena, por bolas de arroz).

7-      Sustituye las bebidas gaseosas químicas y azucaradas por tés naturales o jugos frescos de verduras.

8-      Si has dado ya estos primeros pasos y te sientes bien, puedes seguir evolucionando tu dieta con esta  propuesta para llevar a cabo una alimentación 100% de origen vegetal. Toma regularmente comidas completas, asegurándote todos los nutrientes, es decir:

-          HIDRATOS DE CARBONO: cereales integrales (arroz, trigo, cebada, mijo, avena, centeno, maíz...) y derivados (pan, pastas y sémolas integrales, cus-cús, bulgur, copos...).

-          PROTEINAS: legumbres: garbanzos, lentejas, judías, habas, guisantes, soja blanca, verde o negra… y derivados: seitán, tofu, tempeh...Frutos secos.

-          LÍPIDOS: aceite de oliva, de sésamo, de maíz...  y mantequillas de frutos secos.                     

-          VITAMINAS: frutas y verduras incluyendo siempre una ración de verduras verdes poco cocinadas o crudas.

-          MINERALES: usa una pequeña cantidad de algas en cada comida, semillas (sésamo, calabaza, girasol), verduras...

Una alimentación equilibrada y natural es la mayor inversión que podemos hacer en nuestra vida. Así como se construye la salud individual con una forma armoniosa de vivir y de comer, también se está construyendo una mayor armonía social.

¿Cómo aplicar estos cambios en la cocina?

1)      Cocina en casa al menos una vez al día. Prepara una olla de sopa de miso, arroz integral, un salteado de verduras, ensalada, pescado si lo quieres tomar y una tetera con té verde o té de 3 años.

2)      Elabora postres sin azúcar con frutas locales de temporada.

3)      Puedes hacer deliciosas galletas con harinas integrales o copos de avena o copos de arroz, frutos secos y pasas endulzadas con melazas de cereales para tomar en la merienda o como tentempié.

4)      Hoy día se puede conseguir una gran variedad de cereales integrales en tiendas ecológicas especializadas o en cooperativas de consumo responsable. Para desayunar, puedes hacer cremas con ellas y añadirles un poco de leche vegetal, pasas o frutos rojos, cáscara de limón o/y unas semillas o nueces tostadas.

5)      Las sugerencias anteriores ofrecen ideas fáciles que cualquier persona puede adaptar a cualquier estilo de vida para efectuar la transición hacia la macrobiótica de manera flexible y sencilla. Comer macrobióticamente no significa dejar de disfrutar del placer en la comida; de hecho, debería de ser justamente lo contrario ya que los platos naturales más saludables aportan el placer de degustar sabores auténticos que provienen de los que nos aportan los alimentos integrales cultivados ecológicamente, que siempre son más sabrosos que los cultivados con pesticidas.

6)      De manera gradual y a medida que el organismo se limpia de toxinas y memorias de alimentos procesados y quimicalizados, aumenta el gusto por comer alimentos tal y como nos los da la tierra: integrales, con vida; la papilas gustativas recuperan su sensibilidad y sentimos el efecto no solo físico sino también energético de cualquier alimento con mayor intensidad.

7)      Haz que los cambios que has incorporado sean una prioridad para ti, evitando que los antiguos hábitos se vuelvan a hacer sitio en tu vida. Si llegara a suceder, es útil que recuerdes que esto forma también parte del proceso de transición hacia una vida más saludable en todos los aspectos de tu ser y que no significa que estés fallando en tu proceso de cambio o de afianzar la dieta macrobiótica en tu vida. Tanto las apetencias por alimentos “antiguos” menos saludables, como el tomarlos de vez en cuando,  son también importantes en la toma de consciencia que se deriva de lo que experimentamos al tomarlos ya que así se descubre lo bien que se siente un@ comiendo equilibradamente una vez que se vuelve a la dieta macrobiótica.

Después de una temporada prescindiendo de alimentos procesados, refinados, quimicalizados y extremos y comiendo macrobióticamente, nuestro organismo aprende a asociar sensaciones placenteras a comer de esta manera. Entonces las apetencias por la comida basura o procesada disminuyen hasta desaparecer. Esto, aparte de por haber cambiado nuestras memorias celulares, sucede también debido a que comiendo alimentos integrales de manera adecuada a nuestras características personales, se equilibra el nivel de azúcar en sangre. Este momento en el que nuestra mente ya no vibra con alimentos basura, es el momento en que empezamos a comer con libertad infinita en vez de mecánicamente o compulsivamente.

Recuerda que cualquier transformación desde la propia experiencia es un proceso que requiere de tiempo para encarnarse en un@. La adopción meramente intelectual de teorías e incluso de prácticas sin dar tiempo a que se conviertan en parte de la esencia de un@ no son cambios sólidos, ni duraderos, ni honestos. El cambio de una alimentación convencional moderna a la macrobiótica requiere de mucha perseverancia. En este viaje pueden aparecer tanto etapas en las que te sientas maravillosamente como etapas más difíciles que parezcan frustrantes, la mente puede entrar en confusión y querer volver atrás buscando excusas para volver a consumir alimentos dañinos.

George Ohsawa enseñó que “cuanto mayor es la dificultad, mayor es también la satisfacción”. Esto se puede aplicar a cualquier tema que un@ trata de controlar.

Un proverbio chino muy antiguo también afirma: “¡Paciencia! Un viaje de 100.000km siempre empieza dando el primer paso”.

En esta época en la cual todo se mueve a un ritmo frenético, estas sabias afirmaciones pueden parecer irrelevantes. La macrobiótica se incorpora día tras día, comida tras comida, año tras año. Habrán días en los que se te quemará el arroz y se te pasarán las verduras, otros en los que el arroz te quedará demasiado blando y las legumbres demasiado duras… ¿Cuál es la alternativa? ¿Volver a antiguos hábitos o perseverar para desenvolverse de manera óptima con los nuevos? Una de las mejores lecciones que me ha dado la macrobiótica y que me sigue dando después de tantos años es que hay que afinar en el arte de disminuir el ritmo en la vida cotidiana. Readaptar los ritmos de la vida moderna a los de la naturaleza para recuperar la paz y el sentido de pertenencia a un proceso atemporal y eterno.

Preparar un menú macrobiótico va más allá de la simple cocina. Implica presencia y práctica del “aquí y ahora”, es pura alquimia que va más allá del alimento en sí. Es una forma de meditación activa que incorpora el ritual cotidiano que nos nutre y sustenta la vida. Esto es algo que no se puede comprar, que no se puede obtener con dinero sino con la constancia y la dedicación.

Traducción libre y adaptación de Agnès Pérez de un texto de Fred Pulver publicado el 4-13-14 en Facebook


domingo, 13 de abril de 2014

PROPIEDADES Y USOS DE LA CEBADA

La cebada es un cereal altamente recomendable, dada sus excelentes propiedades terapéuticas y nutricionales, sobretodo en primavera-verano ya que nutre, relaja y refresca el hígado y la vesícula biliar. Se ha de incluir la lista de cereales de uso regular aunque a menudo es "la gran omitida". Con esto quiero decir que se suele ensalzar los beneficios del arroz, por ser el cereal más equilibrado, del mijo por su gran aporte energético o de la quinoa (aunque no sea un cereal) por su ligereza y digestibilidad, pero se suele a menudo olvidar la cebada. Vamos a ver que la cebada nada tiene que envidiar a las características citadas.



CARACTERÍSTICAS NUTRICIONALES

Originario de Asia occidental y África nororiental, este cereal es el más antiguo en cuanto a empleo alimentario.Muchos consideran a la cebada como un cereal más, sin embargo posee algunas particularidades que la diferencian del resto. Tiene más proteína que el trigo, pero tiene mucho menos gluten. Por esta razón los panes de cebada son más compactos y menos esponjosos. La mezcla que se hace en muchas regiones con harina de trigo, resulta muy benéfica: la cebada aporta su mayor riqueza en lisina (aminoácido limitante en el trigo), con lo cual el pan gana en valor proteico y la textura se hace más liviana.

La cebada es muy buena fuente de inositol, sustancia considerada durante mucho tiempo como vitamina del grupo B. El inositol evita la rigidez de los capilares, es tónico cardíaco, regula el colesterol, evita la acumulación de grasa en el hígado, protege el sistema nervioso y combate ansiedad y depresión. La cebada también posee vitaminas del grupo B, ácido fólico, colina y vitamina K.

En materia de minerales, la cebada es buena fuente de potasio, magnesio y fósforo, pero su mayor virtud es la riqueza en oligoelementos: hierro, azufre, cobre, cinc, manganeso, cromo, selenio, yodo y molibdeno. Esto la convierte en alimento ideal para estados carenciales y para el proceso de crecimiento.

La cebada es el cereal mejor dotado de fibra (17%) y sobre todo en materia de fibra soluble (beta glucanos). Esta fibra retarda el índice de absorción de la glucosa y reduce la absorción de colesterol. Además la cebada posee otras sustancias benéficas, como los lignanos, antioxidantes y protectoras del cáncer.


PROPIEDADES DE LA CEBADA

Gran cantidad de propiedades tiene la cebada: es emoliente, reconstituyente, digestiva, diurética, desintoxicante, tónica, ligeramente vasoconstrictora, antiinflamatoria, laxante, alcalinizante, antiséptica, mineralizante y galactagoga (incrementa la producción láctea). Es un cereal muy digerible si está bien cocinado. Estimula el sistema neurovegetativo, siendo aconsejado como tónico nervioso y cardiaco. Útil tanto para el trabajo físico, como para la tarea intelectual.

Es indicado para las curas hepáticas de primavera. Además es desintoxicante, sobre todo a nivel estomacal, intestinal y pulmonar. En el germen posee una sustancia (hordeina) que actúa como antiséptico intestinal, siendo indicada en enteritis, colitis, diarreas, cólera e infecciones varias. El agua de cebada (se maceran 50g en un litro de agua, se hierven durante 15/20’, se cuela y se puede endulzar con melaza) es un remedio popular que se utilizaba contra tuberculosis y afecciones intestinales. También es útil para desintoxicar el bazo y los riñones.

En EEUU descubrieron en la cebada la presencia de sustancias inhibidoras (tocotirenoles) que bloquean la producción hepática de colesterol LDL (considerado como “malo”). El efecto anticolesterol de la cebada se potencia por su contenido de fibra soluble (beta glucanos). Esta fibra también protege las mucosas intestinales irritadas y es responsable del efecto hipoglucemiante, en asociación con su buen contenido de cromo.

Varios investigadores han hallado un efecto anticancerígeno en la cebada, sobre todo a nivel del aparato digestivo, debido a la presencia de ciertas enzimas. También la actividad digestiva general se ve tonificada por su contenido enzimático (diastasas), razón por la cual se lo aconseja en la alimentación de niños, ancianos y convalecientes.

La Universidad de Tel Aviv (Israel) comprobó la propiedad laxante de la cebada: con la ingesta diaria de un tercio de taza cocinada, fue suficiente para que el 79% de los pacientes eliminara el estreñimiento. Esto se debe al buen contenido de fibra soluble, imprescindible para el equilibrio de la flora intestinal.

En resumen, el consumo de cebada es indicado para: nefritis, cistitis, próstatitis, afecciones pulmonares, gastritis, acidez, colesterol elevado, anemia, convalecencias, debilidad, infancia, arteriosclerosis, afecciones coronarias, diabetes, depresión, ansiedad, estreñimiento, menopausia (aporta fitohormonas de efecto estrogénico), tumores (especialmente de estómago y colon), dispepsia, osteoporosis, lactancia, rigidez articular, edemas, reuma, estrés, problemas hepáticos y biliares.



Extraído del libro “Alimentos Saludables” de Nestor Palmetti.
Fuente de la información:
http://www.prama.com.ar/alimentos_saludables/cebada.htm
http://www.moonmentum.com/blog/pronostico/cocinando-con-los-dioses/la-multiplicacion-de-los-panes/


RECETAS CON CEBADA

Receta base:


  • 1 taza de cebada
  • 2 tazas de agua
  • una pizca de sal marina
Lavar bien el cereal, colocarlo en el fondo de la olla, añadir el agua, llevar a ebullición, hervir durante 5mn a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar de 20 a 30mn.

Cuando transcurra este tiempo, levantar la tapa si es olla normal o dejar que el vapor salga lentamente si es olla a presión.

 
Ensaladilla de cebada



Ingredientes:

  • Un vaso de cebada
  • un ramo de brócoli
  • maíz tierno biológico
  • zanahoria cortada a rodajas redondas
  • cebolla cortada a cuadritos
  • guisantes verdes frescos
  • cebollino troceado pequeño
  • nori tostada.
Preparación:
- Cocer la cebada, 1 vaso de cereal por 2 de agua (previamente lavada).
- Dejar hervir 5 min, bajar el fuego y cocer a fuego bajo con tapa 35 min.
- Pasar inmediatamente por el agua fría.
- Lavar el brócoli y cortar las flores muy pequeñitas (reservar el tallo para la sopa).
- Escaldar 1 min. el brócoli y la zanahoria.
- Escaldar 15 seg. la cebolla.
- Cocer a parte los guisantes verdes.
- Agregar la cebada junto al maíz y el cebollino troceado.

- Agregar la vinagreta y finalmente las algas nori tostadas cortadas a tiras.

Salsa de mostaza con cebollino fresco:

Ingredientes: 4 cucharadas soperas de mostaza, 10 tiras de cebollino fresco, 1 cucharada sopera de vinagre de arroz, 2 cucharadas soperas de melaza de arroz, un poco de aceite de sésamo.

Pica fino el cebollino. Mezcla la mostaza con el vinagre de arroz y añade a pocos y removiendo los demás ingredientes.

Guiso de cebada con verduras dulces

Ingredientes:
  • remojar la cebada, una vez lavada durante 8h.
  • 1 taza de cebada
  • 4 tazas de agua
  • una pizca de sal marina
Preparación:
Colocar el cereal en el fondo de la olla, añadir el agua, llevar a ebullición, hervir durante 5mn a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar de 2h.

Cuando transcurra este tiempo, dejar que el vapor salga lentamente si es olla a presión.

A parte, remojar alga kombu durante 5h, y cortarla a tiras finas.

En otra olla, colocar en el fondo, por capas y en el siguiente orden:
  • kombu + cebolla + calabaza + coliflor + cebada cocinada.
Añadir agua hasta cubrir el fondo y volver a cocinar durante 45mn.

- Se puede aliñar con copos de nori tostada.

Hamburguesas de cebada con lentejas

Ingredientes:
- 70% de cebada cocinada a presión con 30% de lentejas dupuy o pardinas.
- 1 cebolla picada
- 1 zanahoria rallada
- 1 diente de ajo picado
- 1 cucharada sopera de perejil fresco
- 1 pizca de comino en polvo
- 1 pizca de cúrcuma
- aceite de sésamo
- shoyu

Preparación:
Saltea las verduras con un poco de aceite de sésamo, añadiendo las especias al principio y unas gotas de shoyu al final de la cocción (unos 20mn). Tritura la cebada-lentejas y las verduras con el perejil fresco bien picadito.

Forma hamburguesas con la masa anterior, déjalas enfriar y luego tuéstalas en una sartén pincelada de aceite.
Muy ricas y completas!!


Cebada hato mugi gratinada con coliflor

La cebada hato mugi es una variedad muy antigua de cebada. Se ha utilizado la fitoterapia tradicional japonesa para tratar la bronquitis y otras enfermedades respiratorias y dolencias. Este grano se puede tomar también para favorecer la pérdida de peso y la belleza de la piel.






Ingredientes:

- 2 tazas de cebada hato mugi hervida (se prepara como la reteta base)
- media coliflor
- dos cebollas
- aceite de sésamo tostado
- una pizca de pimienta negra
- sal marina
- granillo de almendra para el "topping"






Preparación:
Saltea las cebollas cortadas a medias lunas en una cucharada sopera de aceite de sésamo, con una pizca de sal y otra de pimienta negra recién molida hasta que estén blandas. Añade la coliflor cortada en florecillas, cubre con agua, tapa y cocina unos 20mn.
Tritura el salteado hasta hacer un puré suave y aterciopelado.
Pon la cebada en una fuente para hornear, recúbrela con la coliflor, espolvorea con granillo de almendra y hornea 10mn.



Crema de cebada para el desayuno








Ingredientes:
·         1 taza de cebada
·         7 a 10 tazas de agua
·         una pizca de sal o 1 trocito de alga kombu.




Preparación:
Lavar bien la cebada (3 veces), colocar un trozo de alga kombu en el fondo de la olla, poner la cebada, añadir el agua, llevar a ebullición, hervir durante 5mn a fuego fuerte con la olla abierta, intercalar un difusor de calor entre la olla y el fuego, cerrar la olla, bajar el fuego al mínimo y cocinar de 1h30 a 3h.

Cuando transcurra este tiempo, dejar que el vapor salga lentamente si es olla a presión.

Se puede aderezar con semillas de sésamo, granola, 1 ciruela umeboshi o cocinar con verduras cortadas a trozos pequeños o con algo de fruta seca (orejones, pasas, ciruelas pasas…) y una cáscara de limón.




Licencia Creative Commons
RECETAS CON CEBADA por AGNÈS EMMANUELLE PÉREZ se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.


miércoles, 9 de abril de 2014